Archivo inédito de cuerpos
FIETTA JARQUE 07/03/2010
Fantasía sexual y herramienta de trabajo. El pintor británico dirigió sesiones de fotos para emplearlas como modelos o inspiración para sus cuadros. Unos contactos inéditos cuentan esta historia de arte y violencia.
Sexo y violencia han sido dos elementos indisociables en la obra del pintor Francis Bacon. En la obra y en la vida. Sus pinturas están cargadas de atmósferas sobrecogedoras y personajes, a veces, amenazantes; otras, solitarios, enajenados. De masas de carne con pulsiones de muerte, a medio camino entre la parálisis y una aceleración deformante. Sus biógrafos han dado cuenta también de las zonas más oscuras de su existencia, su afición al alcohol y al juego. Sus amores fatales con hombres autodestructivos. La vida de este artista sigue ofreciendo material que alimenta el mito del poeta maldito y contribuye a la vez a descifrar las claves ocultas de su obra.
“Le gustaban los hombres bastos, gruesos, brutales”
“Utilizo las fotografías como se utiliza un diccionario”
En un viaje a Nueva York a principios de los años setenta, Bacon produjo una serie de sesiones fotográficas excepcionales -algunas de ellas inéditas hasta hoy- de dos hombres luchando y realizando violentos acoplamientos. Cuerpos masculinos enganchados en forzadas contorsiones, cuerpos lanzados al aire con las piernas y manos en posiciones indefensas en la caída, que ofrecieron a Bacon un repertorio de …
Bacon, archivo inédito de cuerpos
FOTOS – FOTOGRAFÍAS: MICHAEL HOPPEN GALLERY – 02-03-2010
El sexo y la violencia han sido dos elementos indisociables en la obra del pintor Francis Bacon. La vida del artista sigue ofreciendo material que alimenta su aura de ‘poeta maldito’. La imagen corresponde a una instantánea de Bacon hecha en 1984 por Bruce Bernard- FOTOGRAFÍAS: MICHAEL HOPPEN GALLERY
vía Archivo inédito de cuerpos · ELPAÍS.com.
El Pompidou compone el retrato más íntimo de Lucien Freud
1. • Una serie de fotos muestran al creador en la intimidad de su taller de Londres
2. • El museo parisino reúne la mayor cantidad de obras maestras del artista


Un autorretrato de Lucien Freud preside una de las salas del Centre Pompidou de París. Foto: AFP / JACQUES DEMARTHON

El pintor, en pleno proceso creativo en su estudio de Londres. Foto: CENTRE POMPIDOU / HO
ELIANNE ROS
PARÍS
El Centro Pompidou de París rinde homenaje al pintor británico Lucian Freud, uno de los artistas contemporáneos más reconocidos, con una exposición que incluye la mayor parte de sus obras maestras. Nieto del padre del psicoanálisis, Freud, nacido en Berlín en el 1922 y asentado en el Reino Unido, desnuda la naturaleza humana tanto en sentido literal como figurado a través de los penetrantes e imponentes retratos
–algunos de ellos de grandes dimensiones– reunidos en la muestra Lucian Freud. El taller.
El museo parisino indaga en el universo del pintor, de 88 años, cuyo trabajo se desarrolla siempre entre las paredes de su estudio londinense. El medio centenar de obras que se exponen en un espacio de 900 metros cuadrados podrán verse en París –que desde 1987 no dedicaba una retrospectiva al artista– a partir de hoy y hasta el 19 de julio.
Después de la exposición de la Tate Modern de Londres, el pasado año, el Pompidou ha cogido el relevo de la pasión freudiana que invade el mundo del arte completando la exhibición de las obras con una serie de fotografías tomadas por David Dawson. Las imágenes tienen también como escenario el vetusto estudio del pintor, cuyas paredes están cubiertas de una espesa superposición de capas de óleo y el parquet repleto de trapos arrugados.
Lucien Freud aparece solo, con el torso desnudo, en pleno proceso creativo. Las imágenes juegan con la pose del modelo y el resultado plasmado en la tela, sin olvidar al inseparable perro del artista, Eli. El flacucho animal aparece en muchos de los cuadros de Freud como contrapunto a la poderosa presencia del cuerpo humano.
DISTANCIA E INTIMIDAD / Las obras, en su mayoría procedentes de colecciones privadas, se distribuyen en cuatro grandes secciones. La primera sala introduce al visitante en el taller a través de los paisajes del Londres industrial que el pintor ve desde sus ventanas para entrar después en el espacio a través de su mobiliario, sus plantas, sus muros y finalmente sus modelos. «La fuerza de la pintura de Freud reside justamente en esta tensión estrechamente vigilada entre distancia e intimidad», resume la comisaria de la muestra, Cécile Debray.
CÉZANNE, PICASSO… / El recorrido enlaza con los autorretratos, que el artista entiende también como un ejercicio de distanciamiento. «Para representarse a uno mismo hay que intentar pintarse como si fueras otra persona», opina Lucien Freud.
El tercer espacio de la exposición se centra en las variaciones en torno de los antiguos maestros, desde Cézanne a Picasso y Chardin, que el creador reinterpreta «de forma deliberadamente torpe». La muestra desemboca en la serie de obras con las que culmina su tratamiento minucioso y «casi obsesivo» del retrato y del desnudo. Piezas maestras como los imponentes retratos de Leigh Bowery o de Big Sue con los que Freud alcanza plenamente su objetivo: «Quiero que la pintura sea carne».
vía El Pompidou compone el retrato más íntimo de Lucien Freud | El Periódico de Catalunya | Cultura.
Lucian Freud: la pintura más carnal – Cultura_Arte – Cultura – ABC.es.


































































